Chilpancingo, Gro. 1 marzo 2026.- La detección de brotes de gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) en municipios clave de Guerrero ha encendido las alarmas en el sector agropecuario. Los productores de Chilpancingo, Tixtla y Eduardo Neri han reportado una disminución en la demanda de carne de res del 30%, motivada por una desinformación generalizada entre los consumidores que temen riesgos directos a la salud humana, a pesar de que los expertos de SENASICA han aclarado que el principal impacto es para la productividad animal y el bienestar de los hatos.
El gusano barrenador es una larva de mosca que se alimenta de tejido vivo en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Para el ganadero guerrerense, un brote significa no solo la pérdida de ejemplares, sino el cierre de fronteras comerciales intermunicipales y estatales. La Unión Ganadera Regional de Guerrero ha solicitado formalmente al Gobierno del Estado la instalación de puntos de verificación interna (casetas fitosanitarias) para inspeccionar cada camión que transporte ganado y asegurar que cuenten con el certificado de “animal libre de ectoparásitos”.
La crisis económica se agrava debido al costo de los insumos químicos necesarios para la curación de heridas y la fumigación de corrales. Los carniceros de los mercados centrales informan que, aunque el producto que venden cumple con todas las normas de rastro, la psicosis colectiva ha hecho que la gente opte por el pollo o el pescado. Se espera que mañana lunes se anuncie un plan de contingencia que incluya la liberación de moscas estériles (técnica de insecto estéril) para frenar la reproducción de la plaga, una estrategia que ya ha funcionado en el pasado pero que requiere una inversión federal urgente para proteger el sustento de miles de familias rurales en la entidad.






