Chilpancingo, Gro., 9 marzo 2026.- El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), confirmó la asignación de una partida presupuestal superior a los 3 mil millones de pesos destinada a la modernización integral de la carretera Cuautla–Tlapa. Esta inversión busca transformar una de las rutas más críticas para la conectividad del estado, vinculando directamente a la región de la Montaña de Guerrero con el centro del país.
El proyecto contempla la ampliación de tramos estratégicos, la rectificación de curvas peligrosas y la rehabilitación de la carpeta asfáltica en zonas que presentaban un deterioro severo, factores que históricamente han dificultado el tránsito seguro por esta vía.
Impacto en la economía regional y salud
La modernización de esta vía de comunicación se considera un eje estratégico para el desarrollo social de los municipios más aislados de la entidad. Entre los beneficios directos proyectados por las autoridades se encuentran:
Comercio Agrícola: Facilitará el traslado de productos locales hacia mercados de Morelos, Puebla y la Ciudad de México, reduciendo tiempos de transporte y costos de logística para los productores de la Montaña.
Acceso a Servicios: Se reducirá significativamente el tiempo de traslado para emergencias médicas, permitiendo que los habitantes de Tlapa de Comonfort y comunidades aledañas lleguen con mayor rapidez a centros hospitalarios de especialidades en el centro del país.
Detalles técnicos y ejecución
La SICT detalló que la obra se ejecutará bajo un esquema de licitaciones transparentes, priorizando la contratación de mano de obra local para incentivar la economía de la región durante el proceso de construcción. Se espera que los trabajos inicien formalmente en el segundo trimestre de 2026, una vez concluidos los estudios de impacto ambiental y la liberación de los derechos de vía pendientes.
Con esta inversión, el Gobierno Federal busca saldar una deuda histórica de infraestructura con la zona oriente de Guerrero, mejorando no solo la seguridad vial, sino también la integración de una de las regiones con mayores índices de marginación en el país hacia las cadenas productivas nacionales.






