NAHLE APANICADA ACUDE AL DESAFUERO Y CÁRCEL PARA ALCALDES DE MC

Por Edgar Hernández*

@LíneaCaliente

De cara a las elecciones legislativas del 2027 en donde Morena Veracruz está en serio riesgo de perder la mayoría en el Congreso acude a la política del terror vía desafuero de ediles emecistas.

Si no ataja a como de lugar las diputaciones opositoras en 2029 las municipales -luego de la brutal derrota Morena del 2024-, seguirán sumando en favor de Movimiento Ciudadano y en el 2030 el paso inevitable será la alternancia en la gubernatura.

Por ello y muchas cosas más Nahle busca menguar la fuerza ganada por la oposición, intimidar con apoyo de la criminalidad las plazas opositoras, pretender comprar a ediles para que migren a Morena, retirar la policía de los municipios naranja y amenazar que a presidente municipal alguno que se atreva a protestar le espera la cárcel.

Ya por lo pronto sentó en el banquillo de los acusados a dos alcaldes naranjas que enfrentan el desafuero.

 Los ediles de Ixhuatlán de Madero, Raúl González Martínez, y el de Úrsulo Galván, Berlín Bravo Montero, están emplazados por la Fiscalía General del Estado, una Fiscalía a modo al gobierno de Nahle, para el próximo martes 28 para que explique el primero, ligas criminales y el segundo, por qué no presentó en tiempo y forma su Plan Estatal de Desarrollo.

La inédita acusación se da cuando en los hechos localizados ediles de Morena tienen comprobadas sus ligas con la criminalidad con quien comparten la misma cama y que lo del cuento del Plan de Desarrollo es solo papeleo, burocracia.

En un documento en poder de este reportero filtrado por un alto funcionario de la propia Fiscalía General del Estado, da cuenta que el edil de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González tiene ligas con el “Shelby” o “Tommy”, presunto líder operativo del “Grupo Sombra”, en el secuestro y muerte de una persona que “le tomó el alcalde una fotografía portando un cuerno de chivo”.

En ese entorno se tejió una historia en torno a este fotógrafo, muy parecida a la sucedida a la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, asesinada, descuartizada y calcinada.

¿Qué se esconde en el fondo?

Pues ni más ni menos que la desesperación de la gobernadora mal aconsejada para que acudiera a lo que mas le gusta, el choque, la confronta, a la estrategia que, en otro sentido y en su momento aplicó Movimiento Ciudadano en Sinaloa, cuando presentó solicitudes de desafuero contra alcaldes de Sinaloa, particularmente contra el de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, por sus ligas contra el narcotráfico.

La coincidencia también se da en el momento en que el líder de MC en Veracruz, Luis Carbonel adelantó hace unos días en este mismo espacio que su partido está preparado y cuenta con la fuerza electoral de 600 mil veracruzanos para ir por la mayoría del Congreso y la gubernatura en el 2030.

Ello apanicó a la huésped del Palacio de Marmol. Su miedo la hizo acudir a la amiga que puso al frente de la Fiscalía, todo como tabla de salvación.

Lo del edil de Ixhuatlán del Sureste carga un sospechoso argumento que habrá de desfondarse en el propio Congreso del Estado.

El trasfondo

En los hechos estas acciones intimidatorias tienen más carácter político que judicial ante un inminente calendario electoral que se antoja desfavorecedor para Morena en Veracruz que enfrenta un cisma interno de cara al creciente desánimo social.

El arrebato de plazas por la fuerza de parte del gobierno del estado ya tuvo dos importantes muestras cuando MC arrasó en plazas sustantivas como son Poza Rica y Papantla en donde los naranjas ganaron tres a uno.

Lo de Poza Rica fue un robo en despoblado ya que la aspirante de Morena, Janeth Adanely Rodríguez, quedó en tercer lugar y aun así fue ungida como ganadora vía en complicidad con OPLE.

Otra de las estrategias desesperadas es cooptar o comprar alcaldes para que migren a Morena.

Fueron los casos de los alcaldes de Atlahuilco, Marcelino Tlaxcala y Tequila, Javier Misael García Zepahua ubicados en la Sierra de Zongolica, tras anunciar su decisión de sumarse a Morena el pasado mes de marzo, luego de anunciar sus renuncias a Movimiento Ciudadano (MC) y al Partido del Trabajo (PT).

 ¿Cuál fue la moneda de cambio?

Pues un jugoso paquete de programas sociales, así como promesas y compromisos inconfesables, al menos no publicables dado que son acuerdos en lo oscurito a través de un subsecretario de Sefiplan.

Todo ello no es más que reflejo de la gran preocupación que los tiene aterrados a los morenos ante el despertar de la ciudadanía y el creciente rechazo a ese movimiento… ¿o no, Manuel Huerta?

El miedo no anda en burro. 

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

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