El maestro y pintor huasteco conquistó una exigente convocatoria internacional y exhibirá la belleza de la cascada de Tamul y Ciudad Valles en EE. UU.
La magia, el color y la historia de la Huasteca Potosina van a cruzar la frontera para poner en alto el nombre de México. El talentoso maestro Napoleón Espinoza, artista y profe del Centro Cultural de la Huasteca Potosina, se armó de valor, mandó su trabajo a una convocatoria internacional y ¡pum!, fue seleccionado para formar parte de la esperada exposición colectiva “Celebrando la Herencia Hispana” en Alexandria, Virginia, allá en los Estados Unidos.
Este evento, que arranca con bombo y platillo este viernes 4 de septiembre y se quedará montado hasta el próximo 26 de septiembre, reunirá el talento de más de 80 artistas de distintas partes. Pero lo más chido de todo es que Espinoza va a presumir las raíces de su tierra con dos obras muy rifadas que pintó hace unos años. Una de ellas es una verdadera chulada que plasma la imponente y majestuosa cascada de Tamul, mientras que la otra es un viaje directo al pasado a través de una imagen antigua del emblemático Hotel Casa Grande de Ciudad Valles. Lo curioso y talentoso de estas piezas es que fueron elaboradas con la técnica de la acuarela, partiendo de viejas fotos en blanco y negro a las que el maestro les inyectó una vida llena de color.
En entrevista, el propio Napoleón Espinoza soltó que llegar hasta tierras gringas no fue fácil, pues tuvo que mandar fotos de su chamba y competir contra muchos otros talentos hasta que le atinaron a sus dos cuadros. Para él, cruzar el charco con su arte representa todo un orgullo y la gran oportunidad de que la gente de otros países conozca las tradiciones, leyendas y paisajes de la Huasteca. Además, como un buen dato, las obras que andarán por allá también estarán a la venta para quien quiera llevarse un pedacito de San Luis Potosí a su sala.
Lejos de echarse a la flojera con este logro internacional, el maestro sigue firme en las aulas del Centro Cultural de la Huasteca Potosina formando a nuevas generaciones de peques, chavos y adultos. Con una actitud bien plantada, asegura que en esto de la pintura “de eso nadie se jubila”, por lo que planea seguir tocando puertas, abriendo espacios y demostrando que Ciudad Valles tiene talento de sobra para exportar al mundo entero.







