Chilpancingo, Gro. — Con un contingente de 15,727 elementos y la logística para activar más de 620 refugios temporales, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional mantienen un operativo permanente de prevención y auxilio ante el riesgo de desastres naturales en Guerrero.
La estrategia contempla la ejecución del Plan DN-III-E en sus tres etapas clave: prevención, auxilio inmediato y reconstrucción. Estas acciones operan de manera coordinada con el Consejo Estatal de Protección Civil, bomberos y corporaciones de los tres niveles de gobierno para agilizar el rescate, evacuación en zonas de alto riesgo y reparto de víveres.
Debido a su compleja geografía, su extensa franja costera y una constante actividad sísmica, Guerrero figura como una de las entidades más vulnerables del país. Para responder a cualquier contingencia, las Fuerzas Armadas disponen de una flota de 367 vehículos, 17 ambulancias, una aeronave para traslados médicos y dos hospitales regionales.
La infraestructura de socorro integra además tres plantas potabilizadoras, 10 centros de acopio, cocinas comunitarias, plantas tortilladoras y unidades caninas de búsqueda. A través de centros de mando unificados, las autoridades buscan reducir riesgos, proteger a las familias expuestas y acelerar el restablecimiento de los servicios básicos en las comunidades golpeadas por fenómenos meteorológicos o telúricos.






