Cisma gobierno estatal-Morena por los abucheos a Astudillo en el acto con AMLO

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La campaña ya se acabó, dijo el presidente a los inconformes y puso a votación si continuaba el discurso del gobernador, quien rápidamente terminó. Promueve Amílcar el odio y el rencor, señala Astudillo, y lo culpa de los insultos. Niego sus acusaciones y lamento los hechos de hoy hacia su investidura, responde el delegado federal.

Tlapa / Chilpancingo, Guerrero, 12 de enero de 2019. Rechiflas, abucheos y gritos de “fuera, fuera…”, recibió el gobernador Héctor Astudillo Flores de miles de asistentes al acto que encabezó este viernes el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, quien vino a anunciar a Tlapa el programa Pensión para el Bienestar de las personas con discapacidad.

En esta primera visita del primer presidente de izquierda de la época moderna, prevalecieron viejos vicios de gobiernos priistas y panistas. Jóvenes y niños fueron sacados de sus aulas para esperar y darle la bienvenida al presidente, bandas de música amenizaron el evento, mientras que policías federales y militares resguardaron a discreción las instalaciones donde encabezó el evento.

En los alrededores de la Unidad Deportiva, las calles fueron remozadas, las guarniciones y fachadas pintadas para recibirlo. El presidente llegó con casi una hora de retraso. Los asistentes fueron convocados para estar a las 2:30 y López Obrador llegó a las 3:40 de la tarde, mientras que algunos contingentes llegaron desde las 6 de la mañana a esta ciudad.

Organizadores del acto informaron que hubo una asistencia de entre 8 y 10 mil personas.

Los miles de asistentes llegaron con fólders con solicitudes de obras y apoyos diversos para entregárselos “al presidente de la esperanza”, como dijo Nemesio Ortiz, un campesino que vino de Malinaltepec para pedirle a López Obrador la pavimentación de su carretera, solicitud que vienen planteando desde hace 15 años.

Otros con lonas enrolladas se quejaron de que el personal de seguridad les impidió meterlas. Uno de ellos, Jacinto Sánchez, quien llevaba bajo el brazo una con la foto suya y de López Obrador que decía: “señor presidente AMLO, los indígenas y Afromexicanas necesitan apoyo  para hacer deportes de alto rendimiento”.

Sin embargo, la mayoría de los grupos inconformes entró sin mayor problema, como los integrantes del Movimiento por la Libertad de los Presos Políticos en Guerrero, quienes desplegaron una larga manta en la que se leyó: “Libertad a los Presos Políticos”, mientras que durante la intervención de López Obrador gritaron incansablemente: “presos políticos libertad”.

Su persistencia tuvo frutos cuando casi al finalizar su discurso, López Obrador anunció que “vamos a sacar de la cárcel a todos los presos políticos y a los luchadores sociales”. En seguida se comprometió también a esclarecer el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa.

En los alrededores de la Unidad la euforia no aminoraba y a cada anuncio del presidente arrancaba aplausos, aunque no todos compartían esa euforia. Muchos de los funcionarios del gobierno de Héctor Astudillo a medio discurso comenzaron a abandonar las instalaciones. Entre ellos se vio al secretario de Desarrollo Social, Mario Moreno Arcos, el secretario de Asuntos Indígenas y Comunidades Afromexicanas (SAICA), Javier Rojas Benito, ambos seguidos de sus colaboradores.

A diferencia de los actos priistas, los funcionarios, en esta ocasión, no tuvieron un lugar en el templete al que solamente subieron López Obrador y su secretaria de Bienestar, Luisa María Albores, y el gobernador Héctor Astudillo Flores.

Cuando el gobernador fue presentado para dar la bienvenida al presidente al inicio del acto, arrancó una extendida rechifla con abucheos y gritos, hasta que tuvo que salir en su apoyo López Obrador.

El presidente aplaudió como para avalar la intervención del gobernador, después con la palma de la mano hizo señas a la muchedumbre para que se calmara, pero las expresiones de desaprobación aumentaron y el gobernador, turbado, tuvo que suspender su intervención.

Entonces, López Obrador fue en su apoyo, lo abrazó, y le quitó el micrófono; “hay que portarnos bien, ya acabó la campaña, hay que ser respetuosos de las autoridades, no se resolverá nada con gritos”.

Y enseguida pidió: “Levanten la mano quienes quieran que el gobernador no siga hablando” y una mayoría alzó al unísono los brazos en medio de gritos de desaprobación y más rechiflas.

Luego el presidente volvió a pedir: “ahora levantan la mano quienes quieran que siga hablando”, y muy pocos lo hicieron, pero López Obrador sentenció que hubo un “empate” en medio de nuevas expresiones de rechazo al gobernador, quien se apresuró a dar la bienvenida y terminó su brevísima intervención.

Desde atrás hubo gritos de “ratero”, “orden y paz” –en alusión al slogan de la campaña de Astudillo por la gubernatura– y “corrupto”, expresiones que contrastaron con los “es un honor estar con Obrador” que se escucharon cuando el presidente comenzó un discurso que duró más de una hora en el que volvió a reiterar algunas de las 100 acciones que anunció en el acto público en Zócalo de la ciudad de México el día de su toma toma de protesta el 1 de diciembre pasado.

Promueve Amílcar el odio y el rencor, dice Astudillo, y lo acusa de los insultos

El gobernador Héctor Astudillo Flores responsabilizó al delegado único del gobierno federal, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, de promover “odio y rencor” entre los guerrerenses, luego del abucheo y silbidos que recibió en Tlapa.

“@SanAmilcar eres el promotor del odio y del rencor, trajiste confrontación a Guerrero, qué lamentable. Nos equivocamos contigo”, tuiteó el gobernador.

FUENTE https://suracapulco.mx/

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