Ciudad de México 21 octubre 2026.- La Presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la Cámara de Diputados sea utilizada para actividades de organizaciones religiosas, luego de que la asociación evangélica Policías Celestiales entregó reconocimientos a alcaldes del PAN y del PRI, así como a una representante de la Embajada de Israel, en el recinto legislativo.
La ceremonia se realizó el lunes en el Salón Legisladores de San Lázaro, a invitación del diputado priista Israel Betanzos, y provocó cuestionamientos por la participación de una organización de carácter religioso en un espacio del Poder Legislativo.
“La ley es muy clara, la verdad no creo que la Cámara de Diputados deba ser el recinto donde se hagan este tipo de eventos”, afirmó.
La asociación Policías Celestiales entregó reconocimientos a los alcaldes panistas Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo, y Giovanni Gutiérrez, de Coyoacán, así como al priista David Sánchez Isidoro, de Coacalco.
También distinguió a la Embajada de Israel con el reconocimiento Seguridad con Valor 2026, recibido por Dahlia Neumann, agregada de diplomacia pública, prensa y cultura de esa representación diplomática.
La organización, encabezada por el ex policía federal Leonel Guillermoprieto Chávez, informó que la representación israelí colaboró con acompañamiento institucional en la ceremonia.
Sheinbaum consideró que las organizaciones religiosas pueden realizar sus actividades en otros espacios, pero deben respetar las disposiciones que limitan su participación en asuntos políticos.
“Pueden hacerlo fuera en otro lado, pero pues yo creo que la ley es muy clara y está muy claro hasta dónde se puede participar y hasta dónde no”, señaló.
La ceremonia también generó inconformidad entre diputadas de Morena, quienes cuestionaron el uso del recinto legislativo para reconocer a una organización evangélica y a la representación diplomática israelí.
La Presidenta fue cuestionada sobre la participación de agrupaciones religiosas en el impulso de candidaturas en algunos países latinoamericanos y la posibilidad de que esas prácticas se reproduzcan en México.
“Pero es muy clara la ley de hasta dónde pueden participar las organizaciones religiosas y los ministros del culto en política. Y eso pues da mucha certidumbre”, sostuvo.
Sheinbaum recordó que la separación entre las instituciones religiosas y el poder político en México tiene antecedentes en las Leyes de Reforma del siglo XIX.
También mencionó la reforma constitucional de 1992, que modificó el marco jurídico de las relaciones entre el Estado y las iglesias y permitió restablecer relaciones diplomáticas con el Vaticano.





